Hace poco escribí algo acerca de la música de protesta y cómo esta puede ayudar a prevenir reventones sociales. Esto viene al caso una noticia de la BBC que publico a continuación:
Profecía rapera se hace realidad
Hugh Schofield París
"Qué es, qué es lo que estás esperando para encender el fuego? / Los años pasan pero todo sigue igual / Y yo me pregunto: ¿cuánto puede durar?"
Estas estrofas pertenecen a la canción "Ellos No Entienden", lanzada en 1995 por uno de los más conocidos raperos de Francia: Joey Starr, del grupo NTM.
Y él no ha sido el único en cantar la amarga profecía de los eventos ocurridos en las últimas tres semanas en los suburbios de París y otras ciudades francesas.
Mire si no lo que dice el tema "Frente a la Policía" del grupo 113:
"Mejor que la Policía no cometa un error, o la gente se levantará / La ciudad es una bomba de tiempo / Desde el jefe de Policía hasta el agente en las calles, todos son odiados"
O la letra de "No intentes comprender", por Fonky Family.
"El estado nos está jodiendo / Y bueno, nosotros nos vamos a defender / No lo intentes comprender"
O esta otra -asombrosamente precisa- de Alpha 5.20: "Clichy-sous-Bois es pandillera, pandillera / Y Aulnay-sous-Bois es pandillera, pandillera"
Cultura del gueto
La violencia comenzó el pasado 27 de octubre tras la muerte de dos adolescentes de origen africano en Clichy-sous-Bois.
El rap y el hip-hop han formado parte de la escena de los jóvenes inmigrantes de Francia por tanto tiempo ya que muchos de los artistas que le dieron inicio, como Joey Starr, MC Solaar y el grupo IAM, hoy son considerados clásicos.
Las nuevas estrellas son hombres y mujeres veinteañeros, casi todos de origen africano o árabe, como es el caso de Disiz La Peste, Diam's, Monsieur R o los grupos La Rumeur y Sniper.
Igual que los pioneros en la exitosa película "El Odio" hace 10 años, la obra de los raperos modernos echa una luz reveladora sobre la vida en las cités y las condiciones que contribuyeron a provocar el sorpresivo estallido de violencia hace tres semanas.
Una canción tras otra abreva en la misma temática de la desesperanza, el rechazo de Francia, el acoso policial y la ira que desencadenan.
Disiz La Peste, un franco-senegalés de 27 años cuyo verdadero nombre es Serigne M'Baye, ha lanzado recientemente su tercer album titulado "Las Extraordinarias Historias de un Joven en los Suburbios".
El coro del tema principal reza: "A Francia no le importa lo que hago / En su mente siempre seré / Sólo un joven de los suburbios".
En una reciente entrevista, M'Baye señaló: "Poca gente en Francia tiene una actitud normal frente a nosotros. La mayoría está fascinado o aterrado. Son dos mundos chocando uno contra otro. La gente tiene un problema con nosotros y nosotros lo tenemos con ellos".
Letras que pegan duro
Es innegable que algunas de las letras de los raps franceses, al igual que en los estadounidenses, impactan en las mentes más conservadoras.
En "Brigitte, la Mujer del Policía", Ministere A.M.E.R. se explaya en una fantasía pornográfica que probablemente no esté a la altura del paladar de la mayoría.
Otros grupos, incluyendo Sniper y la Rumeur, han sido llevados ante la Justicia -sin éxito, por cierto- por sus letras provocativas.
Y el rapero Monsieur R, cuyo nombre verdadero es Richard Makela, fue muy criticado por una reciente canción llamada "FranSSe", en la cual describe a Francia como una "muchachita... a la que hay que tratarla como una prostituta".
Pero la mayoría de los raps franceses revelan una profunda necesidad de articular lo que de otra manera no sería expresado en palabras, y -más allá de los sentimientos personales hacia el género- generalmente lo hacen con mucha creatividad.
El idioma francés es ampliamente reconocido como ideal para el estilo vocal del rap debido a la particularidad de sus inflexiones, tanto que incluso grandes figuras del género en Estados Unidos han alabado esta característica.
En estos días, muchos raperos franceses están diciendo que si tan solo hubieran prestado atención a sus palabras, tal vez buena parte de la violencia se hubiera podido evitar.
"En vez de dormitar en la Asamblea Nacional, los ministros de gobierno debieran haber escuchado nuestras canciones. Son los jóvenes de Francia los que hablan", dijo Rim-K de 113.
Llamado a la calma
Algunos, como Disiz La Peste, han pedido abiertamente que se ponga fin a los disturbios.
"Quemar autos y escuelas sólo nos daña a nosotros mismos, pues está ocurriendo en frente de nuestros hogares", expresó.
"Y corremos el riesgo de poner a la clase trabajadora, a los pobres de nuestros barrios, en contra de nosotros. Porque naturalmente van a sentir miedo".
Tal vez debido a su origen mixto, Disiz La Peste ha tomado una inusual postura equilibrada sobre el conflicto y la manera de ponerle fin.
"Antes que nada, Francia debe aprender a decir 'lo siento', por la historia, por las colonias, porque no hay igualdad de oportunidades, porque no podemos entrar a las discotecas, porque no hay ni uno de nosotros en la televisión o en la Asamblea Nacional".
"Pero los jóvenes también deben aprender a decir 'gracias'. Puede ser muy difícil para ellos, pero al menos en Francia la gente puede manifestarse y decir lo que piensa", afirmó el rapero.